Mi lectura del conflicto

Los ejes centrales de la disputa (21 DE MAYO DE 2011)


El conflicto es centralmente -no únicamente- corporativo al que se le agregan otros temas que aglutinan actores, como la “vuelta de los sumariados” -un profesor y dos preceptores con sumarios internos-. La discusión principal desde marzo a mayo fue sobre la participación de Directores de Departamento y el Equipo Directivo en la designación de las horas interinas. Los documentos de AGDCTERA y las Actas firmadas entre docentes y autoridades son claras en este punto. Lo que enciende la mecha, en el marco de una situación tirante, es el hecho que las personas que se jubilan tienen muchas horas y, al ejercer una de ellas la Dirección del Departamento, también se pone en juego su conducción.
Las nuevas autoridades, elegidas legalmente pero con baja legitimidad - no las votaron ni los representantes alumnos ni los graduados en señal de rechazo a las atribuciones del Consejo Superior, por un lado y por su pertenencia a CTERA en un cuerpo docente polarizado, por otro- desconocen acuerdos internos de designación de horas, rompiendo equilibrios y socavando aún más su ya baja legitimidad. Estos equilibrios son acuerdos de distribución de cargos dada la inoperancia de la normativa sobre concursos docentes.
Los contendientes principales en el Pellegrini son los docentes agrupados en las dos organizaciones (ignoro si los abarca a todos y cuántos son los "independientes") y pareciera haber una situación de "empate" entre ambas. Esta relación de fuerzas -que existe desde hace varios años- se mantuvo en equilibrio inestable bajo el liderazgo carismático de Gak (por otra parte el "Gran Constructor" del modelo de escuela) y con la intervención de Héctor Pastorino, una figura que viene "de afuera" no atado a compromisos con las fracciones en pugna y que logra, entro otros acuerdos, el de la designación de horas interinas. Carisma o "estado de excepción" parecen ser las figuras que controlan las pujas.
La salida de la crisis "Viegas" resulta en un triunfo de quienes pedían mayor participación de los claustros en el gobierno de la institución (Consejo Resolutivo en lugar de Consultivo) y que el Rector no fuera elegido "a dedo" por la UBA, sino que participaran los claustros (aunque de manera no vinculante, le resultará difícil a un Consejo Superior desconocer esa terna).
El logro de un gobierno similar al de las universidades -tripartito- acerca la lógica del conflicto a las internas del Consejo Superior de la UBA (algo que ya estaba presente en la situación anterior) por los alineamientos (continuidad vertical entre el Colegio y la UBA) de las representaciones de estudiantes, graduados y docentes. Además los docentes tienen sus propios alineamientos gremiales (AGD alineado con CONADU Histórica; UTE -CTERA - UBA con CONADU).
El hecho que los estudiantes hayan asumido una de las voces principales del movimiento de fuerza, distrajo la atención del conflicto principal que es corporativo. Otro tanto puede decirse de la voz de los padres.